El Instituto Internacional de Gestión del Agua, parte de CGIAR, describe un programa en el que las bombas solares de riego conectadas a la red permiten vender electricidad excedente. El informe de agosto de 2026 presenta el enfoque como una forma de combinar riego con menos carbono e incentivos para usar el agua subterránea de manera responsable.
La distinción es importante. Una bomba solar aislada puede reducir el coste marginal del bombeo y favorecer la extracción excesiva cuando la gobernanza del agua es débil. Conectar el campo a la red crea otro valor para la generación no utilizada, pero no sustituye la medición, los límites de extracción, la formación ni la supervisión local.
Para los diseñadores, la gestión del agua debe entrar en el proyecto desde el principio. La bomba debe responder al punto de trabajo y a la extracción permitida, mientras que el diseño eléctrico debe contemplar exportación, protecciones y comunicaciones. Un campo solar productivo no demuestra por sí solo que el plan del acuífero sea sostenible.
Aquasolar no participó en el programa descrito por CGIAR. La conclusión práctica es combinar bombeo solar con contabilidad transparente del agua y controles que hagan visible la operación estacional.
Fuente: CGIAR / IWMI, “Beyond Irrigation: Scaling Grid-Connected Solar Power for Sustainable Groundwater Use”, 13 de agosto de 2026.
Preguntas para el proyecto
- ¿Qué límite de extracción y medición se aplican?
- ¿Cómo se registrarán excedentes eléctricos y demanda de riego?
- ¿Quién revisará los datos y cambiará el calendario de operación?

